Todos los años pasa igual: nos tomamos las uvas y empezamos el día 2 de enero llenos de buenos propósitos (el día 1 es un paréntesis que no cuenta). Algunos de estos propósitos se nos quedan por el camino; sin embargo, otros muchos sí conseguimos realizarlos.
Pero todas estas metas no servirán de nada si no las llevamos a la práctica, si solo se quedan en la forma buenos propósitos y nad a más.
He aquí los retos que, como docente, me propongo a mí mismo:
- Leer un mínimo de 2 libros cada mes. Libros de todo tipo, no solo ficción.
- Terminar una novela que llevo en curso. Además, dar forma concreta a varios relatos de los que solo tengo anotada la idea.
- Bajar de peso y hacer
másdeporte. Está demostrado que esto tiene definitivas consecuencias positivas en la mente. - Llevar al día este blog, con aportaciones cada vez más constantes e interesantes.
- Participar en encuentros de profesores, tanto presenciales como online.
- Elaborar una buena serie de vídeos didácticos, que ayuden a “darle la vuelta” (Flipped classroom) a algunas de mis clases.
- Impulsar nuevas actividades en la escuela donde trabajo: talleres de literatura, actividades de senderismo con los alumnos, intercambios de conversación online con estudiantes de otros lugares.
- Escribir y (auto)publicar un libro con mis recursos y herramientas TIC, que sirva de ayuda a todos mis colegas.
- Preparar e impartir talleres de formación para los compañeros del centro donde imparto clase.
- Preparar talleres didácticos con los que participar en encuentros de profesores de ELE.
- Participar, al menos durante algún mes completo, en los retos de #InstagramELE, impulsados en Instagram por la compañera @profeadelaida.